vade retro chico
"El arte es una inversión"
![]()
Doriam Díaz
ddiaz@nacion.com
El curador cubano Gerardo Mosquera habla del panorama artístico centroamericanoAl curador, crítico e historiador cubano Gerardo Mosquera (La Habana, 1945) no se le escapa nada cuando de arte se trata. Sabe qué pasa en la plástica centroamericana, quién expuso en tal bienal y qué exhibió e, incluso, las problemáticas que limitan el desarrollo cultural en nuestro istmo.
Durante esta semana, Áncora aprovechó la visita al país del curador del New Museum of Contemporary Art de Nueva York para conversar con él sobre nuestro panorama artístico, fortalezas y debilidades. Fue una larga y rica entrevista; a continuación un fragmento.
¿Cómo evalúa el movimiento de las artes visuales en América Central?
Hubo un cambio en el panorama donde predominaba un arte muy conservador, muy tradicionalista, en una región que sufrió una historia reciente muy trágica: guerras civiles, desastres naturales, violencia... Después de los procesos de paz se produjo una revitalización extraordinaria que implicó dos cosas: la salida de un movimiento cultural fuerte y, además, la renovación y la ruptura con el status quo anterior.
Esto me parece de la mayor importancia porque tiene que ver con la presencia de una nueva dinámica cultural.
¿Qué caracteriza a esta nueva dinámica cultural?
Una ruptura con la situación anterior que era un panorama totalmente muerto, detenido, y por un intento de hacer arte con un sentido más contemporáneo, rompiendo con prácticas totalmente redundantes y encorsetadas en clichés. También se caracteriza por buscar caminos, pero a la vez mirar al contexto social, cultural y artístico. Esto me parece tan valioso como el establecimiento de una suerte de circuito horizontal centroamericano; es decir, hay exhibiciones centroamericanas, los artistas se conocen y tienen contactos, hay publicaciones que involucran a toda América Central, hay un sistema de bienales que confluyen en una bienal centroamericana.
"Uno de los problemas que hemos tenido en América Latina, y en casi todo el mundo periférico, es que parece mantenerse la estructura colonial en que todos se comunicaban con sus metrópolis y no había comunicación a nivel horizontal entre ellos. Ahora, la legitimación y la circulación se busca en Nueva York, Los Ángeles o Londres; sin embargo, es necesario establecer circuitos de legitimación, difusión y de discusión entre nuestros países. Aún estamos muy lejos de haber resuelto esto, pero acá en la región centroamericana se han dado pasos importantes y, por lo menos, existe una conciencia en esta dirección. Virginia Pérez-Ratton y Costa Rica han desempeñado un papel muy destacado en este avance".
El año pasado, en la Bienal Centroamericana en Nicaragua usted dijo: "No podemos quedarnos aislados dentro de una muralla china, sino que tenemos que salir y confrontarnos". ¿Cuál ha sido nuestra muralla china?
Nosotros mismos. La muralla china es mirar demasiado hacia adentro y no abrirnos más hacia todo: el contexto regional y el contexto internacional. Pienso que, a pesar de todo esto que se ha avanzado en América Central, es muy necesario abrirse internacionalmente. Lo anterior tiene que ver con una mayor presencia de los artistas fuera de sus países, que ya se ha logrado con la buena participación de centroamericanos en exhibiciones como la Bienal de Lima, la de Cuenca y la de Venecia, entre otras. A la vez, también hay que tratar de traer artistas de otros lares aquí y a Centroamérica, no solamente en exposiciones sino para que den talleres, que discutan con los artistas, que vengan curadores y que hagan visitas a los estudios".
Con la apertura de nuestros movimientos y artistas se habla si tenemos una producción original en América Latina o estamos copiando lo que hacen otros. ¿Esto ha cambiado?
Nosotros los latinoamericanos somos los mejores copiones en el mundo, después de los japoneses, por una serie de cuestiones históricas que sería largo discutir. El problema no es copiar, porque el mismo Picasso decía: 'En cuanto veo algo trato de co3piarlo'; el problema es cómo lo copias, cómo lo recreas. Nadie dice que Picasso fue un mero derivativo copión de la escultura africana; sin embargo, se la copió completa, pero la copió hacia su laboratorio. Lo esencial es si vas a hacer una reproducción sin ningún valor añadido o algo en que añadas tus historias, tus estéticas, tus contextos, tus problemas, tu creatividad personal.
¿Qué falta en América Central para dar un salto cualitativo porque la participación internacional sigue siendo escasa?
Hay que trabajar mucho, reforzar las instituciones, ser más acometedor y ojalá que se cree una mayor conciencia cultural en la empresa privada y en el Estado para el patrocinio de la cultura. A la vez, hay que unirse y reforzar este proceso de contacto horizontal en el istmo.
"Hay artistas centroamericanos con un nivel internacional muy alto, como es el caso de Priscilla Monge (costarricense) que se puede parar donde quiera y en cualquier exposición internacional porque es una de las artistas latinoamericanas verdaderamente importantes. Incluso yo la incluí en este libro que se hizo en Londres llamado Fresh cream, en el cual nos pidieron a 10 curadores de distintos lugares del mundo seleccionar a 10 artistas emergentes que nos interesaran mucho"
Habla de una eclosión en el movimiento de las artes plásticas centroamericanas; sin embargo, paralelo a ello se da una disminución de los apoyos de los Estados a la cultura.
Sí, incluso me enteré que en Costa Rica se eliminó un sello un timbre de salida que había que pagar en el aeropuerto y que esto le ha quitado millones a la cultura. Lo que me extraña es que nadie protestara, porque esto me parece una situación dramática y Costa Rica corre el riesgo de ir hacia atrás cuando ya había avanzado tanto.
"Pienso que los estados no pueden ser tan miopes como para no ver que la cultura es una inversión a largo plazo, pero es la inversión que permite también el desarrollo económico futuro".
Un diputado de nuestra Asamblea Legislativa propone eliminar una ley en que se obliga a las instituciones gubernamentales a comprar arte...
Le va a quitar al Estado la oportunidad de, a lo mejor, comprarle barato a un artista que después le va a pagar unos réditos colosales. Si el Estado español hubiera comprado aquellos Picassillos que pudo haber negociado por dos pesetas, ahora tendría millones de dólares.
"El arte es una inversión y es uno de los rubros de inversión que mejor pagan, así que me parece que este señor está un poco despistado. El valor del arte crece con el tiempo".
Actualmente, Gerardo Mosquera es curador del New Museum of Contemporary Art de Nueva York y prepara, junto a Adrienne Samos, una exposición de arte urbano en Panamá con la participación de 12 artistas.
Ha escrito 23 libros, publicado más de 500 ensayos, artículos y comentarios en revistas y catálogos, dado decenas de talleres y participado en una infinidad de conferencias y simposios en todo el mundo. Asimismo ha sido curador de muestras en España, México, Estados Unidos, Cuba y Brasil, entre otros países.Tiene importantes reconocimientos, por ejemplo, en 1998 fue elegido por la Asociación Internacional de Críticos de Arte como el crítico latinoamericano de más importante trayectoria.