La putrefacción de la carne
es un axioma
Un aroma dulzón a santidad cuando se viste
Con manto nacarado a la visita.
La armonía fatal de la descomposición
Fractal diverso de aristas
Que cortan por lo sano
Lo perfecto - de facto-
Toc, toc, el acto
No es el tacto sino el CON
Enconado, arrinconada
La bacteria germinal de la alegría
Si sonrie
Buscando burlona si persiste
Si pervive per se-
Las raíces por profundas
Se entrelazan en el frío
De facto per se
Solo el acto es en sí mismo.
Cayo Augustus, Julius
Césares amantes del tiempo
Enamorados de las horas
Arrogantes invictos del minuto
Pasamos del 10 al 12
Pasan menos manos desde entonces
Pocos magos
Demasíados hechiceros de la arena
¿comer la muerte?
¿desinfectarse de uno mismo?
La respuesta es impecable:
Segregación a gregorius
Implacable desilusión de lo justo
Y después de la tormenta
Sigmund
Pastar en el llano del juego
Y buscar en la niñez la libertad
Primera lección
Preposición to, so cho,
Liberto, sí
Converso, siempre
Tenemos la fortuna que la dicha es femenina
Y la acrobacia
El encantamiento:
Libertó
Conversó
Cayo Julius, Augustus
Thank´s for the time.
Silence dog ¡cállate!
Construir palabras
Constreñir el objeto
Consentir el vacío
Convertir a plegaria tanto rezo
Resucitar
Rejurgitar el vaso en las entrañas
Deconstruir porque existe el otro
Que no es vida que florece
En la gélida visitación
Venial
Que es un pecado que no es carne
Sino silogismo biológico
Un accidente
En manos de Mendel
Mendigar
Ser mensajero y decir digar-
Ligar lo dicho por el este
¡que se rompan los puntos cardinales!
¡los cardúmenes solares que se quiebren!
Pues cristal
No eran.
Se regresa cuando se ha
partido
La brújula no muestra el camino
Es solo la señal
El aromático señuelo
La perdida de olor
Que solo se separa con la d
Decir así
Enhilando rosarios
Y adivinanzas de uno mismo
Se endiosa la gracia porque ríe
Se le permite una máscara de abolengo
Una mímica de festival reacio a la cordura
Se le ata
Distante tan solo con la m
De mí
Misterio
No acertijo
Porque la claridad es tanta luz
Que ciega la memoria
Para dejar solo el tacto
Comenzando por la t
Es un comienzo.
TESTIFICACIÓN DE LA TRISTEZA
Estar ahí
Viendo a una poeta contra el muro
A su lado del balcón
Ovillado el paladar
El pelo hirsuto
La piel lacerada por el humo
Enlutado el ánimo por la melancolía
Sangrando por los poros
Y hacerse trizas cocinando
El hambre
Temblando por el llanto
Aprisionado el ojo de dolor y de lamento
Gritando
¡no a la vida!
Y viviendo
Atestiguar
Dar la mono con el cuerpo
Decir te quiero
Testificar
Que del amor
No fue suficiente el aliento
Mirar en el vacío una salida
Te amé
Te bebí esa amargura en carne propia
A propósito
Conjugada con los días
¿qué no estuve ahí, aquí, ahora?
Nadie más
Ésta es el acta.
Poca cosa
Que hable de los astros zoológicos
Con los zapatos rotos
Que domine a la ilusión
Que la obligue a beber
Sabor a pan y levadura
Que se instigue
Que someta los diptongos de la boca
Que la abra con embrujo
Que la cierre sometiendo.
Que pasione
Que no aprisione
Que sea libre de la culpa
Que se culpe a la memoria que no sombra
Casi nada
Que calcine los huesos
Que llore y se lo beba por nosotros
Que amague con la forma
Se desdiga
Se deshaga, se fulmine
Que bese hasta el olvido
Que obsesione con el cuerpo
Que sea amante
Que no amé demasíado las caderas y los senos
De las otras Cleopátras innombrables
Se le ruega ser humano sin los vicios
Que todos los habite y los visite
Que pesque
Que cante
Que se calle
Que sea solo con la diva
Que enamore
|Que conquiste con los ojos
Que comulgue con la muerte
Que no muera
Que no viva de esa forma escandalosa de la risa
Que la gracia se le orine en los zapatos
-rotos los zapatos y las cuerdas
¿qué se le ruega al poeta?
Un abrazo
Una mano que ofrezca la limosna y la reciba
Un mendrugo
Una mendicidad de polvo
Un aroma a tabaco sin el cáncer
Un espejo que no mire a los adentros
Poca cosa
Casi nada se le pide.
Marcial Cortes Avila
méxico