QUINTA VISION
En octubre, el ocho, fuimos al lugar de las apariciones. Yo sabia que no llegaria porque la Niña me lo hab¡a dicho y se lo dije a la gente -la gente ya me seguia- pero quisieron acercarse a rezar el Rosario junto al monton de piedras. Querian hacerlo por devocion. El 13, que era un lunes, tuvimos una celebracion en la capilla a las diez de la mañana. Despues nos fuimos un grupo de cincuenta personas al lugar de las apariciones. Una pequeña peregrinacion. Fuimos rezando el Rosario y cantando. Al llegar colocamos las flores que la gente llevaba sobre el monton de piedras. Empezamos otro Rosario. El cielo estaba con rumores de lluvia, con grandes nubarrones, Parecia que iba llover. Cuando estabamos en el tercer misterio, el Nacimiento del Hijo de Dios, senti la emocion que siempre siento cuando ya se acerca el momento de verla. Pero no quise perturbar el rezo del Rosario. Al final cantamos "Sagrada Reina del Cielo". Estabamos repitiendo esa parte que dice: "Luciente estrella del dia, dadme gracia con que os pueda cantar el Ave Maria', cuando de pronto se formo un gran circulo luminoso en la tierra. Todos sin excepcion alguna, lo vieron; como un solo rayo que caia y marcaba este circulo luminoso en el suelo. La luz venia de arriba. La luz que venia era como un foco y al llegar al suelo se esparcia. Viendo como esta luz caia sobre las cabezas de todos los que estaban alli, yo volvi a ver hacia arriba y vi que se habia formado un circulo tambien en el cielo. Como cuando nosotros decimos "Tiene casa la luna" o "Tiene casa el sol". Este circulo daba luces de colores, sin tener que ver con el sol. Este no estaba alli, el sol estaba ya bajando. Una niña que estaba cogida de la mano de su mama se quiso soltar de su mano diciendole que la Señora la llamaba. La mama la cogio mas fuerte y no la dejo moverse. Esto me lo conto la mama misma de la niña despues que hubo pasado la aparicion. Eran las tres de la tarde. Se sentia una pequeña brisa que caia suavemente. Agradable! Como un rocio fresco, pero que no nos mojaba. Mientras notabamos esto, estabamos en silencio y seguiamos viendo aquel circulo de luz en el sol a las doce del dia. De pronto un relampago, igual que las otras veces; luego, un segundo. Baje la vista y vi a la Señora. Esta vez la nube estaba sobre las flores que habiamos llevado y sobre la nube los pies de la Señora. Bellisima! Ella extendio las manos y nos llegaron rayos de luz a todos". Yo al ver a la Señora asi con sus brazos extendidos dije a la gente: "Mirenla! Ahi esta !". Nadie me contesto nada. Entonces dije a la Señora que se dejara ver, que las personas que estaban alli querian verla. Dijo Ella: "No. No todos pueden verme". Yo dije de nuevo a la gente: "La Señora esta en el monton de piedras sobre las flores". Oi que algunas de las personas lloraban. Oi que sollozaban. Una señora que se llama Mildred me dijo: "No veo mas que una sombra como una imagen, sobre las flores. "Yo volvia a insistir con la Señora que se dejara ver y de nuevo me dijo que no. Entonces volvi a decir a la gente: "Miren las flores sobre las piedras". Nadie me contesto nada. Entonces dije a la Señora: "Señora, que te miren para que crean! porque muchos no creen. Me dicen que a mi se me aparece el Diablo. Y que la virgen esta muerta y hecha polvo como cualquier mortal. Que te vean, Señora!" Ella no me contesto nada. Se llev¢ las manos al pecho en actitud como la Imagen de la Dolorosa -esa Imagen que se lleva en procesion en la Semana Santa- y como esa Imagen puso el rostro palido, el manto cambio a un color gris, puso el rostro triste y lloro. Yo tambien llore‚. Yo temblaba al verla as[ Le dije: "Señora, Perdoneme por lo que le he dicho! Yo soy culpable! Usted esta enojada conmigo.iPerdoneme!iPerdoneme! Entonces me contesto diciendo: "Yo no estoy enojada ni me enojo". Le pregunte‚ yo: "¨Y por que llora? La veo llorando" Ella me dijo: "Me da tristeza la dureza del corazon de esas personas. Pero vos tenes que hacer oracion por ellas para que cambien". Yo no pude hablar. Segui llorando. Sentia que el corazon me lo oprimian. Me sentia muy triste, como si me iba a morir de dolor alli mismo. Mi unico desahogo era llorar. Ya no segui insistiendo en que se dejara ver. Me sentia culpable por haberle dicho. No soportaba verla llorar. Mientras yo continuaba llorando, Ella dio el mensaje: "Recen el Rosario, mediten los misterios. Escuchen la palabra de Dios en ellos dicha. Amense. Amense unos a otros. Perdonense. Hagan la paz. No pidan la paz sin hacerla porque si no la hacen no sirve para nada el que la pidan. Cumplan con sus deberes. Pongan en practica la palabra del Señor. Busquen ser agradables a Dios. Sirvan al projimo que asi le agradan'. Cuando termino de dar el mensaje, yo me acorde de las recomendaciones de las personas de Cuapa. Le dije: "Señora, tengo muchas recomendaciones, pero se me han olvidado. Son muchisimas. Usted, Señora, las sabe todas". Entonces, me dijo ella: "Me piden cosas sin importancia. Pidan fe para tener fuerza para llevar cada uno su cruz. Los sufrimientos de este mundo no se les pueden quitar. Los sufrimientos es la cruz que ustedes tienen que llevar. La vida asi es. Hay problemas con el marido, con la esposa, con los hijos, con los hermanos. Hablen, platiquen para que resuelvan los problemas en paz. No vayan a la violencia. Nunca vayan a la violencia. Pidan fe para tener paciencia'. Asi Ella me ha dado a entender que si pedimos con fe ser liberados de un sufrimiento, seremos librados si ese sufrimiento no es la cruz que hay que cargar; pero cuando el un peso que es gloria. Por eso Ella nos dice que pidarnos fe para recibir fortaleza y paciencia. Despues me dijo: "Ya no me veras mas en este lugar". Yo pense que definitivamente no la veria mas y me puse a gritar: "No nos dejes, Madre mia!". No nos dejes, Madre mia!'. No nos dejes, Madre Mia!'. Yo hablaba por los que no estaban hablando, entonces me dijo: "No se aflijan. Yo estoy con ustedes aunque no me miren. Soy la Madre de todos ustedes, pecadores. Amense unos a otros. Perdonense. Hagan la paz porque si ustedes no la hacen no habra paz. No vayan a la violencia. No vayan nunca a la violencia. Nicaragua ha sufrido niucho desde el terremoto y seguira sufriendo si ustedes no cambian. Si ustedes no cambian abreviaran la venida de la tercera guerra mundial. Reza, reza, hijo mio, por todo el mundo. Al mundo lo acechan graves peligros. Una madre no olvida nunca a sus hijos. Y yo no he olvidado lo que ustedes sufren. Soy la Madre de todos ustedes,pecadores. lnvoquenme con estas palabras: Santisima Virgen, vos sos mi Madre, La Madre de todos nosotros pecadores". Y despues de haber dicho esto tres veces se fue elevando como que la nube la empujaba. Cuando iba en direccion de las ramas del cedro desaparecio. Con esto termino el relato de las apariciones de la Santisima Virgen en el Valle de Cuapa, en el año 80. El mensaje es lo importante. Podemos aceptado o podemos rechazarlo. Somos libres. El Señor respeta nuestra libertad.
Yo no soy mas que una caña podrida por la cual pasa el mensaje. En mi ignorancia lo digo pobremente, pero el Señor suple mi pobreza. la que el Nosotros sintamonos dichosos por esta rnara y e stemos seguros que si Señor ha hecho en medio de nosotros y nos disponemos El sera nuestra PAZ. la PAZ que nosotros tenemos que hacer en Nicaragua y en el mundo entero. La Santisima Virgen nos dice que hagamos la PAZ y la PAZ es Jesucristo. Yo no dejare nunca de repetir el mensaje. Mientras mi lengua tenga movimiento lo gritare a los cuatro vientos.(Hasta aqui Bernardo)
CONCLUSION
Muchas cosas interesantes y edificantes podemos leer, y tambien podemos satisfacer honestamente nuestra devocion visitando lugares sagrados y recogiendo reliquias; pero lo que mas nos va a santificar, como dijo el Señor, es escuchar la palabra de Dios y ponerla en practica.