Desde el movimiento de mujeres, una comision de propaganda negocio que los medios escritos
den espacios a opiniones sobre la proyectada desaparicion del Instituto de la Mujer mediante la
creacion de un ministerio de la familia. Este es uno de los articulos que fue publicado en la
Tribuna el 8 de abril.
EL INSTITUTO DE LA MUJER: es necesario desaparecerlo?
Vilma Castillo A.
Los Institutos de la Mujer en los países donde existen, ganaron el status de "instituto" en los ochenta, pero funcionaban como oficinas o programas para la mujer desde la dÉcada de los setenta. La iniciativa de crear estas instancias estatales fue llevada a los foros internacionales por los gobiernos de la dÉcada, pero son iniciativas que surgen desde las mujeres campesinas, profesionales, obreras, amas de casa, de partidos, etc. El apoyo de la ONU y otros organismos de cooperacin internacional fueron determinantes para concretizar estas iniciativas.
El motivo de crear estas instancias es que desde la dÉcada de los setenta, gobiernos y organismos internacionales vienen dandose cuenta que, a pesar de los esfuerzos y las inversiones para avanzar en el desarrollo de los países, las mujeres como grupo poblacional, continuaban estando en desigualdad en el campo político, familiar, social y cultural en general.
Por estudios que se hicieron en casi todos los países, se verific que en un grupo poblacional pobre, el ingreso mas bajo era el de las mujeres; en las cifras sobre escolaridad, el nivel mßs bajo lo tenían las mujeres; entre los beneficiarios de programas de calificacin tÉcnica o profesional, las mujeres eran minoría. En salud, el mayor nmero de muertes por daños previsibles eran mujeres; tratßndose de participacin política, las mujeres aparecían ocupando cargos de apoyo pero nunca en decisiones importantes; si se hablaba de violencia en la familia, el mayor nmero de víctimas eran mujeres y niñas junto a los niños de menos edad. Y así sucesivamente en todos los ßmbitos de la sociedad.
Entonces, a los Institutos de la Mujer se les da el carßcter de mecanismos estatales, para velar porque en cada ente del Estado se aseguren políticas que van a reducir los obstßculos que tienen las mujeres para avanzar en su desarrollo e igualdad; y de realizar acciones de discriminacin positiva para reducir las brechas que histricamente se han creado entre hombres y mujeres. Es decir, para que accedan a servicios y beneficios como ciudadanas, como personas con derechos propios en sus mltiples relaciones: laborales, conyugales, partidarias, etc.
Crear instituciones específicas con un mandato particular es la forma como se ha hecho hasta ahora para enfrentar el desafío de gobernar. Así se crean entes estatales que van a ejecutar acciones dirigidas a grupos poblacionales específicos, o bien para atender problemßticas particulares. El fin que se le supone a esta accin es que de este modo el Estado avanzarß en el desarrollo integral del país.
Esta lgica se aplica en el tema de agricultura, la salud, educacin primaria y secundaria de la poblacin, capacitacin tÉcnica de las personas trabajadoras que requieren mayor calificacin, en la atencin de relaciones obrero patronales, la seguridad social de la poblacin, etc. En esa lgica se crean el Ministerio de Agricultura, el MINSA, MED, INATEC, INSS, etc.
Por quÉ entonces se crea en Nicaragua el Instituto de la Mujer (INIM) como mecanismo estatal mßs que como un ente ejecutor? Porque las mujeres, como grupo poblacional constituimos mßs de la mitad de la poblacin, y en teoría deberíamos ser usuarias o beneficiarias de las políticas de todos los otros entes estatales; mßs sin embargo, por hßbitos, creencias y prßcticas culturales que se expresan en las instituciones, las mujeres no logran beneficios de las acciones de los entes estatales en las mismas condiciones que los varones. Tampoco logran tener igual participación en la vida económica y política del país.
Estas diferencias son notorias en tenencia de la tierra: muy pocas mujeres tienen títulos de propiedad y mucho menos reciben crÉditos para producción o comercialización. Problemas de salud de las mujeres no se incluyen en programas estatales porque la mujer sólo existe como "binomio materno infantil", obviando que por razones biológicas, pero tambiÉn por razones sociales y políticas, las mujeres como personas enfrentan problemas específicos: embarazos reiterados o a temprana edad; daños por violencia física o psicológica; enfermedades por pobreza que afectan sólo a mujeres, por ejemplo trastornos renales y vaginales reiterados por lavar ropa en los ríos contaminados, vßrices, entre otros.
TambiÉn son importantes las diferencias de gÉnero en educación: el mayor nmero de personas analfabetas son mujeres --sobre todo en zonas rurales; en los programas de calificación tÉcnica, las mujeres son minoría porque los horarios y la organización de los cursos no estßn pensados para personas con hijos o simplemente porque: "no son para mujeres". La seguridad social llega mínimamente o no llega, pues como esposas y madres --nico status que pareciera se quiere reconocer a las mujeres-- la seguridad social es casi inaccesible -por no decir imposible--. Y así podemos seguir con cada servicio estatal.
Una razón lógica y sensata para desaparecer el INIM sería que hubieran desaparecido los problemas por los cuales se creó. Pero no es el caso, basta consultar las estadísticas mßs bßsicas para darse cuenta que los problemas continan vigentes y algunos mßs agudos que antes.
Otra razón podría ser que quienes presentan la propuesta de desaparecer el INIM no vean estos problemas. Si este fuera el caso, sería un acto irresponsable en el gobierno del país tomar decisiones sin contar con amplia información al respecto. Otra razón podría ser falta dinero para mantener el INIM; esto no parece razonable pues la propuesta que desaparece al INIM implica muchos mßs gastos, ademßs que los programas del INIM se ejecutan bßsicamente con fondos de la cooperación internacional interesada en avanzar el desarrollo de las mujeres.
Otra razón? La expectativa de que las acciones de los otros entes del Estado van a incluir a las mujeres en todas sus acciones. Por ejemplo, que al hacer políticas de desarrollo agrícola se beneficiarß por igual a hombres y mujeres; que cuando se generen empleos Éstos van a ser ocupados en igual proporción por ambos gÉneros; cuando se hagan políticas de seguridad social Éstas van a considerar las particularidades del trabajo que realizan las mujeres para que la seguridad social obtenida sea igual a la de los varones. Si este es el caso, una acción de gobierno responsable sería, antes de desaparecer el INIM, revisar y evaluar con criterio calificado los planes de acción dirigidos a lograr estos fines.
Los datos estadísticos muestran las enormes brechas existentes entre los gÉneros, que sobradamente justifican el mantener un mecanismo estatal autónomo dirigido exclusivamente a promover, elaborar y ejecutar políticas específicas para la mujer: como trabajadoras, como propietarias, como ciudadanas, como miembras de partidos políticos, como campesinas sin tierras, como trabajadoras domÉsticas (con remuneración y sin remuneración), etc. Es decir, como seres independientes en si mismas y no en dependencia o relación permanente con otras personas como es el caso de las políticas que son dirigidas exclusivamente a favor de las mujeres como cónyuges o como madres. En este caso, el fin ltimo de contar con un INIM sería apuntar al desarrollo integral del país sin discriminación por razones de gÉnero.
La decisión final sobre este asunto del INIM, que es asunto de Estado esta en manos de la
Asamblea Nacional. Ahora los diputados y diputadas tienen la ltima palabra: van a avalar
políticas que invisibilizan a las mujeres en el contexto de la familia y la consanguinidad para
entrar en el segundo milenio, o bien analizan su responsabilidad para el futuro y visibilizan a las
mujeres como personas, como ciudadanas con derechos independientemente del status civil y su
condición reproductiva.