Tiziano, Aretino, Darío y la Venus de Urbino tocándose
O acerca de como la mejor musa es la de carne y hueso

tit4.jpg (45483 bytes)                                                                      Para Alicia que mira incrédula

…No protesteís con celo protestante,
contra el panal de rosas y claveles
en que Tiziano moja sus pinceles…

RD 1

El foreplay comienza entonces con Daríopues la vívida y sensual imagen, proveniente no por casualidad de la Balada en honor a las musas de carne y hueso, del pintor mojando sus pinceles (los mismos que un día recogiese para él el emperador Carlos V) en el panal de rosas y claveles de, muy probablemente, Venus misma, pareciesen ser fraterna y alegóricamente fálica defensa de la pintura erótica del Vecellio (1490-1576), tantas veces señalada como libertina y soft porn: la Penthouse o Hustler del alto renacimiento veneciano hasta en el apaisado formato. 2

Y es la acusación, al menos en cierta medida, cierta. Al maestro le gustaron todas y cada una. Escuchemos por un instante a su también licencioso y reconocido broder el poeta Pietro Aretino (1492-1556):

Me fascinan los burdeles y el tiempo que no me ven en ellos realmente me mata. Este no es el caso de Tiziano…. Lo que me maravilla de él es que cuando ve una mujer hermosa, sin importarle donde se encuentre, la comienza a acariciar y tocar, la besa y la entretiene con una y mil bromas juveniles, pero no va más alla. 3

No se enamoraba, pues, nuestro pintor, como no se enamoró tampoco Darío, nuestro poeta, las especulaciones del porque, en este último caso, le quedan a don Pedro Salinas y a don Alberto Acereda, a Tumel con la cabanga le sobra y basta, a falta de burdeles de la categoría espléndida de los de Venecia.4 Probaba Tiziano apenas y tan solo la ambrosía ¡Oh Maravilla! y dejaba que fuesen sus pinceles los que chorreasen. De allí quizá, sin olvidar el gran bisnes que era y es pintar lo deseado por los clientes, la proliferación de tanta hembra en su pintura. ¿Cuántas Danaes? ¿Cuánta carne? Cuánta hambre!5

Las pinta, pues, Tiziano a todas. Y a todas las pinta desnudas.6   Las pinta una y otra vez hasta convertirse en el creador del arquetipo de la belleza femenina y hasta convertirlas a ellas en la imagen misma de la belleza artística.7 Para Tiziano, pues, pintar una mujer bella era sinécdoque para la belleza de la pintura en sí".8 Y no es que sea el primero en hacerlo. Cualquiera podrá de inmediato rememorar a Giorgone (1477-1510) para sólo mencionar al más distinguido contemporáneo del pintor.9 Y sería lo justo. El también y antes pintó a su Venus desnuda. Lo hace en medio de aquellos paisajes ya modernos y en "estado de rara perfección" que lo caracterizan como maestro. La pinta durmiendo un sueño recatado, a pesar de lo implicitamente sexual.10 Pero no tendrá Giorgione el tiempo necesario para despertar a su bella y prototípica Venus. Eso le tocará a Tiziano. Se dejará fascinar por "la tentadora gracia de la carne" y desnudara a la diosa en una acogedora habitación, la acostará en una desordenada pero elegante y suave cama y entonces y como para acabar, la despierta y hace que nos vea directámente hacia los ojos, mientras el juego de su mano sigue apurando aquel vórtice inamovible. Aún hoy en día el perro duerme.

danae1.jpg (88540 bytes)De hecho todo el desnudo anterior al maestro veneciano, con la salvedad quizás del desnudo helénico, jamás encontró la ruta a la lascivia corporal producida por el placer de la mirada. Para decirlo de otra manera, el desnudo hasta Tiziano, con raras excepciones que confirman la regla como la mencionada Venus dormida, fue un desnudo política y religiosamente correcto, ajeno por lo general de los encantos de Eros.11 Será Tiziano quien reinventa a la mujer consibiéndolas como definidas y particulares individualidades imbricadas de sicología y sexualidad. 12

El enardecido desparpajo, asi como la dignidad y afirmación de sus diosas paganas, e incluso de sus vírgenes cristianas (como la Zingarella), o sus esposas y Magdalenas, lejano ya de la prudencia idílica y campestre de Giorgone, es el indicio seguro del nacimiento de la nueva Venus.13 De la Venus de carne sólida y fragante que confronta y hace sucumbir a la Venus Púdica de antaño. Sólo en Venecia se pudo dar el fenómeno. Sus mujeres, ya para el siglo XVI, eran diferentes : ajenas, hasta cierto punto, a la mansedumbre y subyugación acostumbrada en la época y aún.14 Recordemos, aunque no hace falta hacerlo, que la mujer entonces era una mercancía más a ser consumida por los hombres. Y eran solamente tres las profesiones a las que podía optar una mujer: esposa, monja o puta. Irónicamente la que le permitía mayor libertad y acceso a la cultura y su producción era la de cortesana. Nos quedan sus nombres: Angela Zaffeta, Elena Ballerina, Verónica Franco; sus historias y hasta su poesía como en el caso de Franco, la cortigiana onesta, que no sólo rebatió en sus poemas de Terze rime (1575) los obsenos y misógenos textos de su contemporáneo el poeta Maffio Venier, sino que también pintó un cruel retrato del sufrimirnto, la desigualdad y la subyugación de la mujer en sus tiempos. Y al hacerlo, como lo señala Margaret Rosenhal, lo hace con indignación y no con arrepentimiento. Será acá en Venecia, pues, en donde el amor carnal y romántico se una a las ineludibles virtudes de la piedad y la castidad tan apreciadas y reguladas en la mujer renacentista. Será en Venecia, y más precisamente en las telas del Tiziano, en donde la mujer desafiando las normas imperantes levanta su mirada y con ella, su status. 15

venus del espejo.jpg (48880 bytes)Es de suponer entonces que el llamado de Eros residente en aquellas miradas "calmas e inteligentes", como nos recuerda Maupassant, de las nuevas diosas-cortesanas de Tiziano cautivaran a lo inmediato a Rubén Darío. "En tus ojos, un misterio;/ en tus labios, un enigma…" "Conocedor apasionado de los poetas y del arte de todos los tiempos", sus pensares y sus gustos buscan " el amor a la Belleza en general y a la femenina en particular" (....) Siente "ese gran placer del sensitivo que toca los nervios, va al culto del beso y del verso, y la savia pagana, y la locura sensual de todo panida".16 Busca a las mismas musas que el pintor. Las musas de la carne en flor. Las sensuales musas de carne y hueso. Y en "esa misteriosa encarnación que es la mujer" -Darío encontró - "reconcentrado por voluntad, por instinto, por influencia divina…. Todo el cielo y toda la tierra". 17 Es decir, Alicia, la fundición precisa de las dos Venus. El ideal neoplatónico redivivo. Again.

El poeta estuvo tres veces en Italia. Era necesario. Era una tradición que debía ser honrada por un hombre de letras y artes como él. Antes habían estado Goethe, Stendhal, Taine, Ruskin, Buckhardt y Gautier, su admirado maestro.18 Todos escribieron al respecto.19 También lo haría él.

"Estoy en Italia, y mis labios murmuran una oración… Bien vinieron siempre aquí los peregrinos de la belleza de los cuatro puntos cardinales. Aquí encontrarán la dulce paz espiritual que trae consigo…. la contemplación de mármoles divinos de hermosura, de bronces orgullosos de eternidad, de cuadros, de obras en que la perfección ha acariciado el esfuerzo humano…. Bendita es para el poeta esta fecunda y fecundadora tierra…"

"Recorreré"- nos dice iniciando su Diario de Italia- " la divina península, rápidamente, en un vuelo artístico, como un pájaro sobre un jardín." 20 Lo hace tres veces, en 1900, 1904 y en 1909. Visita Turín, Génova, Pisa, Liorna, Roma, Nápoles, Florencia y dos veces "la poética, la soberbiamente dulce, la celeste Venecia",21 la Papessa d´ogni altra cittade…qui il buon´Forestieri non solo si aguaglia al Cittadino, ma si pareggia al Gentil´huomo, como aseguraba Aretino. En aquellos viajes Rubén confronta su alma pictórica con la gran pintura renacentista europea.22 "Antes de entrar en esos santuarios artísticos, siente el alma una sensación de primera comunión"- nos dice emocionado en Pisa. Visitó y comulgó con la ansiedad propia del adicto a los paraísos artificiales las grandes galerías y museos de Europa: la Galería de los Oficios y el Palacio Pitti en Florencia, El Prado en Madrid, El Louvre y el Luxemburgo en París, La Galería Nacional en Nápoles y el Museo Cívico en Venecia y la National Gallery de Londres.

flora.jpg (76496 bytes)En aquellos encuentros Darío debió haber tratado con la quintaesencia de las mujeres y diosas de Tiziano.23 Y en ellas debió encontrar de seguro a aquella muchacha blanca que comía uvas a la entrada de la forja en su Aguafuerte de Azul. Aquella de "….hombros delicados y tersos que estaban desnudos, (y) hacían resaltar su bello color de lis, con un casi imperceptible tono dorado". Sí, en las carnaciones vibrantes del colorito de aquellas macizas y suculentas damas del Vecellio, de aquellos "ondulantes cuerpos, de una voluptuosidad cálida, de una languidez y animalidad como orientales; casi todas de un color acanelado, pues las que son rubias y de azules ojos cambian con el tiempo, cual si el sol las adorara demasiado, encendiéndolas…" 24, nuestro poeta, "intérprete de la pintura y de la música, de Leonardo a Tiziano", encontraría no sólo el placer físico y espiritual de la mirada, implícito en un scopofílico, sino además la fuente generatrix de sus adorados Rubens (1577-1640), Watteau (1684-1721), Boucher (1703-1770) y Fragonard (1732-1806). Todos, como él , amantes de la hostia suprema y vibrante que reside en los "cálices vacíos" de las hembras universales. Será, sin lugar a dudas aquella "frenética exaltación de la mujer de carne y hueso", que menciona Salinas, aquella adoración obsesiva y perfeccionista a la vez con "el panal de rosas y claveles" de la doble Venus ,la que hermana al pintor y al poeta a través de los siglos. Darío fue a pesar de su encanto con la candidez de los primitivos italianos (tan cercanos a sus admirados prerafaelistas), otro de los adoradores incansables de la geografía erótica de la mujer expuesta de manera tan espléndida por Tiziano. 25

Guiome por varios senderos Eros…

rape_europa.jpg (94776 bytes)nos susurra Darío y lo mismo podrían hacer los labios de Tiziano, pues fueron varios también los senderos luminosos y nuevos recorridos por el pintor en su búsqueda de Eros.26 "El instrumento suena, ya como una mandolina de Venecia, ya como una melancólica guitarra americana, o bien como una lira de arte nuevo".

Pero aclaremos que la busqueda de Tiziano, igual que la de Darío, si bien no ajena a la lujuria y al placer como tal, tampoco se detenía propiamente en lo genital.27 Iba más allá. Tocaba la emoción y con ella al erotismo mismo. Así Tiziano, o más bien, las mujeres de Tiziano, tienen tanto el poder de la voluptuosidad como el encanto de la mirada cómplice y sensual. La fascinación de lo recíproco. La gracia del protagonismo total.

Pero la presencia fundamental y abrumadora de la tersa carne tiende a confundir. Y lo hace con muchos estudiosos del poeta Pietro Aretino, creador induscutido de los famosos e infames Sonetti lussuriosi y con ellos del género pornográfico como tal.28 Si bien ambos, poeta y pintor, se trataron con afecto y con frecuencia, aun compartiendo (como queda claro en la citada carta de Aretino) no sólo los asuntos del espíritu sino además los de la carne, esto no justifica la apresurada caracterización de "las pinturas de mujeres realizadas por Tiziano como el equivalente visual de los notorios escritos pornográficos de Aretino". 29

Pues si bien los principios y el reconocimiento del placer como válido, legítimo y bello eran compartidos por ambos artistas renacentistas, ya que…

Qué de malo hay en ver a un hombre montar a una mujer? Me parece a mí que aquello que la naturaleza nos entrega para la preservación de la especie debería llevarse alrededor del cuello como pendiente…Fue lo que te creó. Me creó a mi, que soy mejor que el pan. Produjo a los Bembos… Varchis…Dolces… Tizianos y Miguel Angeles… Generó guapos muchachos y a las más bellas mujeres con sus "sagrados sagrarios". Por lo tanto hay que decretar festivos en su honor y no encerrarlo en un trapo o seda. 30

el llamado del pintor era más personal y sofisticado en origen que la sarandeada faceta porno del poeta. A diferencia de las hembras de Aretino que servían de alegoria para la decaencia del renacimiento y sin lugar a dudas eran genuinas putas (porne en griego), las de Tiziano eran hembras ideales e idealizadas. Mujeres imaginarias cuya desnudez emanaba, no sólo perfume sino poesía y cultura.31 No importa en lo más mínimo que el pintor usara a las unas como modelos de las otras. Escuchemos a Pascal Bonafoux: "Tiziano pinta. Los textos posan para él. Los mitos posan para él. Tiziano pinta. Las mujeres posan para él. Las prostitutas, las cortesanas, las santas…. La mujer transfigurada posa para él, para siempre…. Misterio y acertijo." Poesie y favole llamó Tiziano, recordemos, a sus exquisiteces paganas, apropiándose del dictum Horaciano "ut pictura poesis" y concientemente buscando tanto el parangón entre antiguedad clásica y el cinquecentto renacentista, como entre poesía y pintura. Y la gran triunfadora de la contienda será la pintura "moderna" del Tiziano. Sus poesías y fábulas serán, pues, sus propias versiones libres y críticas de los textos antiguos. No eran meras traducciones o ilustraciones de Ovidio, Catilo o Filóstrato, sino sus recreaciones arqueológicas de la antiguedad clásica.32 Ecos y maneras de épocas pasadas33 Tiziano de hecho creó muchas veces su propia antiguedad all´antica sin mayor referencia que su imaginación y sin referencias literarias clásicas. En ella, en su antiguedad, el cuerpo femenino desnudo ocupaba el sitio privilegiado y merecido.

Usurpar la identidad de los destinatarios originales de aquellas mujeres no deja de ser tentador y justo, a pesar de algún mandamiento.34 A veces ellas mismas nos invitan a mirar y recorrer despacio y al suave aquella carne de mujer. La experiencia no deja de ser erótica, a pesar o debido a que lo hacemos generalmente viendo reproducciones de las mismas. Abrazamos aquella llama. Respiramos aquel perfume que embalsama. Gozamos de la carne, ese bien, que hoy nos hechiza… Sentimos la necesidad impostergable y entendible a todas luces, y más a la luz de la serenísima Venecia, de parafrasear entonces a Darío. Al Darío que vio y se inclinó antes los originales altares que el Tiziano visitó en sus caminos hacia Eros. 35

¿Y cómo eran ellas? ¿cómo eran aquellos ángeles celestiales vueltos carne por Tiziano? Eran palpables y rellenas. Eran jóvenes y carnosas. Hembras en busca "de roce, mordisco o beso". ¡Pan Divino! Ñomi Ñomi. Así que forget Claudia Schiffer y forget toda la estética anoréxica de finales del siglo XX. A Tiziano sus Venus le gustaban opíparas. O sea, y una vez más, la belleza es una construcción cultural y/o no ando tan perdido en este arrebato.

Pero no seamos egoístas y escojamos una para usted lectora o lector. ¿La menade dormida y ofrecida como jugosa fruta en la esquina inferior del "Bacanal" de 1518, o la "Bella" de 1536, vestida completamente de azul a pesar de sus insistentes senos (ajenos a cualquier implante de silicona) tratando de adquirir la libertad? ¿O quizá mejor la misma Bella, excepto que desnudándose, ya con un seno libre e inquieta en el "Retrato de joven dama"? O tal vez, para los ambiciosos y ambiciosas, las dos Venus gemelas del Amor Sagrado y el Amor Profano. Más qué decir o sentir ante la piel vibrante de aquella "Europa" abriéndose con ganas en medio del rapto, sino las palabras del propio Rubén recordando las carnes fragantes de Deyanira: "Mi espalda aún guarda el dulce perfume de la bella…" ¿Y a quien acompañar por los bosques esta tarde? ¿Al fisgón de Júpiter que vuelve a llegar tarde a la performance de Antiope ante el travieso fauno, que dichosamente para nosotros desnuda aquella carne núbil, o al desdichado, pero afortunado, Acteon descubriendo a Diana y su séquito de ninfas que pudorosas, pero invitantes a la vez, tapan y ofrecen sus deliciosas y tiernas carnosidades? Aunque claro no faltara entre ustedes quien prefiera seguir al desenfrenado violador de Tarquino rumbo a la deshonra violenta de la virtuosa Lucrecia, como tampoco faltarán los émulos de Zeus mismo, disfrazándose una y otra vez de lluvia de oro, para coger una y otra vez a la virginal y siempre dispuesta, por alguna razón, Danae. ¿Y a cuáles brazos acudir sumisos y dispuestos? ¿Al ángulo recto formado por los tiernos de la Venus Anadiómenes o a los de Venus implorando a Marte para que no vaya a su encuentro con la muerte y reclamando una última caricia que no se dará? ¿ Y a cual de los músicos acompañar. Al que busca la cara de la diosa, o al que encuentra el monte de la misma? ¿Al que le toca el laud o al que le toca el organo? ¿Y qué con Lavinia, Violante, Isabella d´Este, Laura dei Dianti, Flora, la extasiada Magdalena en medio de su pequeña muerte, o incluso y porque no, la nada idealizada, pero rotunda, doble Schiavona?

tit4.jpg (45483 bytes)No sabemos. Pues queremos, igual que ustedes, tenerlas a todas. Poseerlas a todas. Amarlas a todas. Mas, de repente nos capturan unos ojos. "…una mirada" (…) "Luego el toque de fuego". Es la hetaira de Urbino quien nos clava la mirada a través de los siglos. Nos mira, como ha mirado y excitado a incontables desde que vio al propio Tiziano y a Guiobaldo II della Rovere pocos meses después.36 Nos mira a los ojos y nos mira mirarla. Y le gusta. "Y yo, fijo en tus miradas/ y extasiado en tus sonrisas" dice Darío.37 Y la enardece quizás tanto como a nosotros todos. Nos lo dicen sus ojos y nos lo dice su mano eternamente ocupada sobre el monte que lleva su dulce nombre Venus.38 "…Es el cuadro más obseno que el mundo posee", se alarma Mark Twain. "Es el cuadro con los más bellos ojos del mundo" – refuta apropiadamente Donatien Alfonse François – "el que uno puede pasar examinando en todos sus detalles sin jamás llegar a cansarse". Sí, es con la cortesana divina de Urbino, o con la esposa fiel de Urbino (si ustedes así lo prefieren), con quien decidimos gozar "de la carne, ese bien que hoy nos hechiza, y después se formará en polvo y ceniza". Y al escogerla la escogemos con Maupassant quien "si tuviese que escoger entre la más bella mujer de la tierra y la pintada por Tiziano, sin dudarlo un minuto, escogería la mujer de Tiziano". Será ella "L´idolo mio, che I begli occhi apre e gira…" 39 Será con ella, desnuda para siempre, despierta para siempre, igual a nosotros para siempre, que decidimos pasar esta noche eterna. Sí: "Primero una mirada y luego el toque de fuego".

Francisco pico

NOTAS

1.    Rubén Darío. Balada en Honor a las Musas de carne y hueso. El Canto Errante.

2.    Tiziano Vecellio nació en Pieve di Cadore cerca de los Alpes del sur entre 1488 y 1490 y no en 1477 como había sido establecido por la tradición, con una pequeña ayuda de Tiziano mismo, quien "hizo un fetiche de su edad"(van Loon).Tiziano Vecellio es quien "porta la bandiera….il primo liego a aquel pennelo" ,afirma, nada más y nada menos, que el cotito de Velázquez (1599-1660) y Ludovico Ariosto(1474-1533), celebrando al pintor, en su Orlando Furioso (1510): "…e Tizian che onora/ Non men Cador, che quei Vinezia e Urbino. El primer pintor en dignificar la profesión como tal. Carlos I de España y V de Alemania (1500-1558), en cuyo Imperio "no se ponía el sol", emuló con el gesto de inclinarse ante el artista, para recogerle sus pinceles, a Alejandro Magno(356-323 ane) que hiciese lo mismo con `el más ilustre de los pintores griegos´, su preferido, Apelles (s.IV ane). "Tiziano es digno de ser servido por Cesar" fue la respuesta dada por el soberano ante los atónitos cortesanos y Tiziano.

3.    Pietro Aretino. Carta a Jacopo Sansovino, Enero de 1553. The Letters of Pietro Aretino (1967).

4.    La incapacidad de "amar" de Darío la documentan tanto Máximo Soto Hall como Alejandro Sux, quien relata como el propio poeta con "acento trágicamente sincero" le relata su "incapacidad para enamorar, para enamorarse y para que una mujer se enamorara de él. Salinas habla del "angostamiento del amor a su pura superficie sensual", mientras que Raimundo Lida ve aparecer en la obra dariana "el amor concebido con una profundidad, fuerza y amplitud ajenas a los modelos franceses". Y Alberto Aceredo, siguiendo al propio Darío: "Darío debió amar mucho aunque a su manera."

5.    " Parece ser que en Venecia la religión, tratada como rival y no como cómplice por la tiranía, tuvo en el perfeccionamiento de la pintura menos parte que en otros sitios. Los cuadros más numerosos que nos han dejado Andrea del Sarto, Leonardo de Vinci y Rafael son madonnas. La mayor parte de los cuadros de los Giorgone y de los Tiziano representan bellas mujeres desnudas. Entre los nobles estaba de moda pintar a sus amantes disfrazadas de Venus de Médicis." Stendhal, Historia de la Pintura en Italia (1817). Nuestro subrayado.

6.    Exagero, pero es luna llena.

7.    Idea Vilariño en su Conocimiento de Darío comenta lo siguiente con respecto a nuestro poeta: "Son seguramente esa reiteradas olas sensuales sin mañana las que le hacen decir "He amado mucho" y muy posiblemente "esa pasión intensa y total" que dice Lida, es la pasión única que enciende su vida y para la que cada mujer que alienta y pasa no es sino un nuevo nombre, un nuevo cuerpo, un nuevo rostro de la Mujer, del Amor." Antes, durante la antiguedad clásica, Zeuxis, según relata Cicerón, elige entre los cuerpos vivientes de las cinco jóvenes más bellas de la ciudad de Crotón las partes hermosas a fin de reconstruir la belleza ideal de Elena de Troya. Y Rafael de Sanzio, en la famosa carta a Baldessare Castiglione: "…y diría que para pintar una mujer hermosa me vería obligado ver unas cuantas mejeres hermosas" (….) "Pero como escasean los jueces certeros tanto como las mujeres hermosas, voy a recurrir a cierta idea que tengo en la mente." Citado por E.H.Gombrich. Nuevas Visiones de Viejos Maestros.

8.    Elizabeth Croper citada por Rona Goffen, Titian´s Women.

9.    "Fu senza dubbio il primo che dimostrasse la buona strade nel dipingere", afirma categó" ricamente Carlo Ridolfi en 1648 refiriéndose a Giorgio Barbarelli, el Giorgone (citado por J de la Encina. La Pintura Italiana del Renacimiento.) y tiene absoluta razón, Giorgione fue el primero en mostrar el camino a la nueva pintura renacentista y si no huebiese sido por su temprana muerte a causa ya sea de tristeza o de la peste, su estrella brillaría al menos tanto como la del Tiziano. Jamás lo sabremos.

10.    Es importante señalar que ya la Venus Dormida de Giorgone (c.1508/ Dresden), fuente visual primaria de la Venus de Urbino de Tiziano, está tocándose y no tapándose como la clásica Venus Púdica de Praxíteles. La explicación, al igual que el gesto, es deliciosa, pero viene más tarde.

11.    Werner Sombart en su Lujo y capitalismo señala que "hasta el quattrocento posterior no aparece el desnudo de la mujer, como mujer, ni se descubre la belleza íntima de sus formas, ni se desarrolla el encanto del amor sensual."

12.    Rona Goffen. Titian´s Women. 1999.

13.    Ya las dos Venus, la celestial y la terrenal, Venus Coelestis y Venus Vulgaris, coexistentes pero diferentes, son discutidas por Pausanias en el Symposium de Platón, en donde son llamadas Afrodita Urania y Afrodita Pandemus. Praxíteles las esculpe vestida una y la otra desnuda. Filóstrato, en su Imagines las describe como "dos Venus: una vestida y la otra desnuda". La Venus Celestial, hija de Urano (no tiene madre), pertenece a una esfera enteramente inmaterial, vive en el cielo y su belleza es divina. La Venus terrenal, por su parte, es hija de Zeus-Jupiter y Dione-Juno y su belleza es corporea. La primera representa la forma contemplativa del amor; la segunda la forma activa del mismo. Para los humanistas de siglo XV ambas eran virtuosas, la Venus Vulgaris siendo considerada como una etapa en el ascenso a la Venus Coelestis.

14.    Indudablemente la misoginia (respaldada por la concepción cristiana que establece el cuerpo canónico como uno sólo y masculino) es endémica a la cultura occidental, caracterizada por el odio y la desconfianza a sus Evas.

15.    Ludovico Dolce (quien también aconsejaba el velo para las solteras) describe a la señorita ideal como aquella "joven mujer honesta que no busca mirar ni ser mirada por nadie…"

16.    Rubén Darío, Prólogo a OPERA LIRICA (1908) de Rufino Blanco Fombona. Quince prólogos de Rubén Darío. Anotados por José Jirón Terán.

17.    Rubén Darío, Autobiografía.

18.    "Quienes iniciaron a Darío en el secreto de la descripción de pinturas fueron Gautier y los Goncourt y quiza su sueño de arte." Arturo Marasso Rubén Dario y su Creación Poética.

19.    J.W.Goethe: "Viaje a Italia: 1786-1788"; Stendhal: "Historia de la Pintura en Italia"(1817); H.Taine: "Italia: Florencia y Venecia" (1872); J.Buckhardt: "El Ciceron: Guia de Arte para la pintura en Italia. Para uso de viajeros" (1873); T.Gautier: Italia.

20.    Rubén Darío nos deja sus crónicas italianas en Peregrinaciones (1901) y en Tierras Solares (1903). Vale la pena apuntar la bibliografia manejada por el poeta. El mismo menciona entre otros a Hipolito Taine(1828-1893) y su Filosofía del Arte; a G.Vasari (1511-1574) y sus Vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos"; a Vittorio Pica (el gran crítico de arte que posteriormente sería presidente de la Bienal de Venecia, a quien conoce personalmente en 1900 durante su estadía en Nápoles) y sus álbumes artísticos; a P. Melmonti (biógrafo de Tiepolo); a John Ruskin (1819-1900) y sus Siete Lámparas de la Arquitectura y Las Piedras de Venecia; a Mauricio Barrès(1862-1923), autor de El Greco o el secreto de Toledo; a Benvenuto Cellini(1500-1571) y sus Memorias ; a G.E.Lessing (1729-1781) y su Laocoonte (ensayo acerca de los límites de la pintura y la poesía); a Cavalcaselle y su Storia della pittura in Italia (a la cual nuestro poeta, siguiendo a D´Annuncio, refuta en cuanto al valor del Giotto); y a los hermanos Goncourt (Edmond y Jules). Tampoco habrá que olvidar la Mythologie de Rene Menard que Darío conoció desde Buenos Aires.

21.    "…Y me esforce en hacer todo lo posible para presentarle, en cortas frases, una monografía veneciana, una imagen pequeña como en un pequeño espejo, de la soberana y magnifica república, del poderío antiguo, de la maravilla de sus grandezas comerciales y políticas, de su vida artísticamente real y práctica, y cruel, y terrible y poética y sangrienta. Le cincelé en poca prosa un Puente de los Suspiros… Le hice ver el Canalazzo, casi en verso, con estrofa por palacio… Le diluí con mi mejor manera la dulzura de amar y el ardor de amor, en ese ambiente. Le hice sentir a Giorgone, y adorara el Tiziano a su manera. Vió de oro, de marmól y sol amable la ciudad del silencio, de amor y de crepúsculo. …" Rubén Darío. Tierras Solares. Realmente fueron tres las visitas de Rubén a Venecia, pues también estuvo, como lo relata candorosamente, en la "Venecia de guardaropía (de la Ferie Internacional de 1900)… únicamente propia para divertir a los snobs de París y el extranjero…: una reducción para feria, con imitaciones de las conocidas arquitecturas, góndolas y gondoleros y por la noche la iluminación da, en efecto, la sensación de horas italianas en la ciudad divina de arte y de amor… Esta Venecia, sinembargo, ayuda a soñar"

22.    "La pluma, en mano de Rubén, hizo mucho de pincel. Sus poemas nacieron con frecuencia de motivaciones plásticas." Antonio Oliver Belmas. Este Otro Rubén Darío.

23.    La Venus de Urbino, La Bella, y Flora en Los Oficios; Venus y los organistas, Danae, La Bacanal, y Venus y Adonis en El Prado; La Venus del Pardo y Mujer Peinándose en el Louvre, etc. Lamentablemente no dejo Darío, o no se conocen aún, crónicas (aunque si referencias) de estas visitas a los grandes cementerios del Arte. Ademas de las anteriormente mencionadas Darío visita el Museo Borbónico en Napoles, la National Gallery en Londres, asi como museos y galerias de Bélgica, Berlín, Viena y Budapest. Sus textos mas extensos tratan acerca de sus visitas a las pinacotecas de Génova, Pisa y Turín. "…Imposible" – nos dice emocionado- " observar tanta y tanta obra meritoria. Mas en la sala séptima me inclino delante del Mantegna, con su Madonna con il Bambino e sei santi; ante varios Tizianos….."

24.    Rubén Dario. El Oro de Mallorca.

25.    Rubén Darío. Tierras Solares/ Venecia "… Y la belleza de las mujeres venecianas, consagrada en rimas y en cuadros magistrales, con sus gloriosas cabezas que Tiziano amaba, esta allí, indestuctible, atractiva, demandando la ofrenda del canto y el tributo del amor. …"

26.    (En Darío) "no se trata de un erotismo único, sino que puede calificarse de diversos modos que (P.) Salinas califica de "lo erótico insuficiente", "lo erótico fatal", "el sentimiento agónico del erotísmo", "lo erótico trágico" y "lo erótico transparente". Alberto Acereda. Rubén Darío Poesía erótica.

27.    La mujer y lo erótico será el gran tema de Darío. Tanto Salinas como Acereda lo documentan eruditamente. Este último afirma que al menos un 1/3 de los poemas publicados por el poeta están relacionados de alguna manera al tema de Eros. Sinembargo no habrá que olvidar que la diferenciación establecida por el mismo Darío entre lo erótico y lo exclusivamente sexual es categórica: "La literatura ha caído en una absoluta y única finalidad: el asunto sexual. La concepción del amor que aún existe entre nosotros, es aquí absurda. Más que nunca el amor se ha reducido a un sumple acto animal." Rubén Darío. Peregrinaciones.

28.    Los Sonetti lussuriosi, compuestos por Pietro Aretino ca. 1525, fueron escritos para acompañar los grabados de Marcantonio Raimondi, a su vez basados en "I Modi" de Guilio Romano. Los susodichos Modi, no eran otra cosa que 16 entretenidas y acrobáticas posiciones sexuales, solo dos de las cuales ponían a la hembra abajo, a como era "aconsejado" por los teólogos y doctores para la propagación de la especie. En 1558 la obra editada de Aretino fue puesta en el Indice de Libros Prohibidos de la Inquisición lo cual creó una nueva demanda que desembocó en una serie de ediciones clandestinas e ilícitas de las mismas, asi como lastimosamente también con la prisión de Raimondi en las ergástulas del Vaticano. Las protagonistas femeninas de los Sonetos de Aretino, según la muy documentada Rona Goffen, " son iguales y entusiastas compañeras de las aventuras sexuales de sus compañeros masculinos." Además de los sonetos lujuriosos Aretino escribió también con la misma temática il ragionamento della Nanna e della Antonia (1534) y Diálogo nel quale la Nanna insegna a la Pippa. En ambas obras Aretino, hablando como mujer y como puta, caracteriza despiadadamente a la sociedad renacentista de su tiempo. Astutamente la crítica la dirige a Roma y no a la República Veneciana que lo había adoptado, pero entre líneas no quedan muchos títeres con cabeza, incluyéndose a él mismo. En sus diálogos las cortesanas podrán ser presentadas como "explotadoras y manipuladoras de hombres" pero " jamás como víctimas". (R.Goffen)

29.    Quedan para provar esta amistad dos extraordinarios retratos de Aretino realizados por el pintor y un sinnumero de sonetos y epístolas laudatorias escritos por el licencioso poeta.

30.    Pietro Aretino. Citado por R. Goffen. Titian´s Women.

31.    A propósito de las cortesanas, tan caras a Darío (bastará recordar a Marion Delorme "la cortesana de los más bellos hombros"), como a Aretino y al mismo Tiziano, nuestro poeta, incursionando en la misoginia renacentista, las describe como: "Esas damas…. ¡Preciosas estatuas de carne, pulidas y lustradas como dijes, como joyas, flores, o animales encantadores, estuches de placer, maestras de caricias, dignas de una corona de emperatriz, ducales, angelicales, y tan brutas, tan ignorantes, tan plebeyas en su mayoría" (…) "La ninfa no esconde a veces a la verdulera y la marquesita Watteau no oculta que sabe el vocabulario de su papá el cochero." Rubén Darío citado por Idea Vilariño en Conocimiento de Darío.

32.    Las principales fuentes clásicas utilizadas por Tiziano y sus asesores fueron Ovidio y su Metamorfosis (de la cual Darío conoció la versión de Sánchez Viana), Catulo y su Carmina, Filóstrato y sus Imagenes (única fuente iconográfica de la antiguedad clásica griega).

33.    Darío hablando de Recreaciones arqueológicas: "son ecos y maneras de épocas pasadas, y una demostración" (….) "de que, para realizar la obra de reforma y de modernidad que emprendiera, he necesitado anteriores estudios de clásicos y primitivos"

34.    No deja de ser divertido y simpático saber que los dueños de las pinturas de Tiziano (todos hombres con la excepción probable de Laura Bagarroto, dueña e inspiración para El Amor Profano y el Amor Divino), no eran siempre precisamente los que las encargasen, sino aquel que pagase el mejor precio al pintor. Fue Tiziano el primer pintor verdaderamente independiente, ajeno pudiesemos decir, a la cruz de patrocinio y el mecenazgo. El decidía a quien vender y a como. De allí quizás tambien las innumerables versiones de sus flamantes hembras.

35.    "Todas las escuelas de pintura han dejado un resplandor en su poesía. Pocos ojos miraron en forma tan penetrante, con más lúcida percepción de lo exquisito y lo extraordinario, que los de Darío, a los pintores, en los cuadros o en las reproducciones…" Arturo Marasso. Rubén Darío y su Creación Poética.

36.    La Venus de Urbino, cuadro conmemorativo de la boda de Giulia Varano y Guiobaldo II della Rovere, duque de Camerino, y posteriormente de Urbino, fue adquirido este último en 1538..

37.    Rubén Darío. Otoñales. Rima X: "En tus ojos, un misterio;/ en tus labios, un anigma./ Y yo, fijo en tus miradas/ y extasiado en tus sonrisas."

38.    "Desde los tiempos de Galeno la llamada "emisión" de la mujer era considerada relevante para la concepción. Y la concepción- o su posibilidad- era la justificación principal para el acto sexual, de acuerdo a las enseñanzas de la iglesia. Para alcanzar, pues, este desideratum, la masturbación femenina era aceptada y a veces considerada necesaria." Rona Goffen. Sex, Space and Social History. Titians Venus of Urbino.

39.    Soneto de Monseñor Giovanni della Casa honrando a Tiziano y al retrato que este hiciese de Isabel Quirini, una noble dama amada por él. Citado pore Vasari en Vidas…