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Informe de la Comisión de Premios Príncipe Claus 2002

 Criterios y consideraciones 

Los Premios Príncipe Claus reconocen los logros excepcionales en el campo de la cultura y el desarrollo. Se otorgan a artistas, intelectuales y a organizaciones involucradas en la cultura; los galardonados con el premio proceden, en principio, de África, Asia, América Latina y el Caribe. La excelencia es la condición sine qua non para el premio. Otro gran factor decisivo es el ‘valor añadido’: los efectos positivos del trabajo del laureado en el terreno cultural o social en toda su amplitud, tanto en su contexto local como en su función ejemplar a nivel internacional. 

La interculturalidad (el puente entre culturas) ocupa lugar prominente en la agenda de la Fundación. La comisión de Premios valoró mucho el intercambio cultural a la hora de emitir su juicio. Centró su atención en el contenido concreto de las actividades de los laureados, así como también en su relevancia y en la fuerza expresiva a nivel mundial. 

El diálogo intercultural y la cooperación exigen la tolerancia y el debate sobre las normas y los valores. Ello puede tener la misma importancia tanto a nivel local como a nivel internacional e intercontinental. Así, este año se premia en la ciudad indonesia de Yogyakarta a una organización que actúa en el ámbito local y que promueve la innovación y la apertura en el Islam. 

Temas de años precedentes siguen siendo actuales también este año. En China se laureó a un ‘Héroe Urbano’ y en Siria e Israel a ‘Creadores de Espacios de Libertad’.

 La Fundación Príncipe Claus pretende ofrecer un espacio de amnistía a la cultura, allí donde ésta se ve amenazada por las limitaciones sociales o políticas. En parte con ese transfondo, la Fundación premió en años anteriores también a laureados que viven fuera de su país de origen y lejos de la cultura y la sociedad con la que su trabajo está también vinculado. Este año se presenta una lista de personas que, sin salvedad, realizan su trabajo en su propio país.

 La Comisión dio continuidad al interés mostrado por ‘zonas de silencio’: se siguió buscando de manera activa candidatos que rompan el silencio de estas ‘zonas’. De este modo, se premia a un laureado de Centroamérica que proporciona una identidad y un perfil a este área culturalmente fragmentada y aislada. La Fundación ha buscado también de manera activa ampliar su red en Turquía, en el Asia central y en el mundo lusófono. Este año, el esfuerzo ha resultado en un premio que ha ido a parar al Brasil.

 La Fundación Príncipe Claus sustenta un amplio concepto de cultura donde hay lugar para todas las disciplinas artísticas e intelectuales, la ciencia, los medios y la educación. También se interesa por las dimensiones (inter)culturales de terrenos que no se consideran como propios al dominio de ‘la cultura’, como son la técnica y el deporte. Este año la comisión de Premios ha centrado su atención en el lugar que ocupan las lenguas. Las lenguas no han de ser consideradas únicamente como medios de comunicación y expresión hablados y escritos. También han de entenderse en sentido metafórico como vocabularios -como la salsa, el rap o los deportes de lucha- que a menudo se transmiten muy rápidamente de una cultura a otra. Así se convierten en formas de expresión comunes, lenguajes universales que establecen un puente entre identidades diferentes. 

El Gran Premio 

El miércoles 11 de diciembre tendrá lugar la presentación del acto de entrega de los Premios Príncipe Claus en la Ridderzaal (Sala de Caballeros), en La Haya. Su Alteza Real el príncipe hará entrega del gran premio, dotado con 100.000 euros. Este año el gran premio pone de relieve la cultura y lengua bereber marroquí. 

Nueve Premios Príncipe Claus, dotados de 25.000 euros  

Marcelo Araúz (Bolivia, 1934), redescubrió el legado musical barroco en su región, Santa Cruz, dotándolo de nueva vida y de futuro. Las antiguas tradiciones barrocas son el resultado del intercambio intercultural con la población indígena local. Araúz demuestra el potencial cultural, social y económico que el legado cultural tiene; y ello lo hace a través del Festival de Música Barroca que él mismo organiza anualmente, a través del coro Urubichá que ha fundado y a través de la formación musical relacionada a ello.

 Los dibujos cómicos de Ali Farzat (1951, Siria) reflejan principalmente situaciones locales, aunque mediante el lenguaje de imágenes cobran un alcance de relevancia universal, siendo a la vez atrayentes. Farzat aprovecha sus posibilidades de manera óptima y las expande, creando un espacio para el debate y la crítica social. Sus acertados personajes que salen en la prensa nacional e internacional, consiguen que sus ‘lectores’ hagan una interpretación honesta de sus vidas cotidianas y adquieran nuevas visiones en el plano de lo político, lo económico y lo social.

 Ferreira Gullar (Brasil, 1930) puso sus capacidades literarias al servicio de la cultura de masas; cuando regresó al Brasil tras su exilio argentino y chileno, en 1977, se dedicó a escribir para las telenovelas. Así contribuyó a elevar la calidad narrativa de la televisión brasileña. Gullar es ante todo poeta, pero también se sirve de su compromiso cultural y social como escritor dramaturgo, crítico de arte y activista.

 Amira Hass (Jerusalén) proporciona anmistía a la cultura, espacio al diálogo. Ella se sitúa a sí misma por encima de los partidos, traspasando límites para poder lograr un mutuo entendimiento. Ella vive y trabaja en el lado palestino, Amira Hass es igual de crítica con los errores y abusos israelíes que con los palestinos. Dispone de una amplia red palestina que ofrece el matiz necesario a los lectores israelitas, y sus comentarios y enfoques son de igual modo apreciados por palestinos.

 Las gentes de Lembaga Kajian Islam dan Sosial (Indonesia, oficialmente desde 1993) unen el debate intelectual a las acciones de base en Yogyakarta. De formación tradicional, ellos abren las puertas de su Islam a las innovaciones y al diálogo. Gracias a los libros y al reparto semanal de 20000 octavillas por las mezquitas, se promueve la tolerancia, al mismo tiempo que se hace énfasis en la dinámica, la historiocidad y en la dimensión local. La LKIS es una iniciativa local que transmite un mensaje que tiene relevancia a escala mundial.

 Virginia Pérez-Ratton (Costa Rica, 1950) es reinventora de Centroamérica: en el terreno artístico, ella supo unir y proporcionar un perfil a este área problemática, culturalmente fragmentada  y aislada. Con mucha tenacidad introduce escenas artísticas en y de países Centroamérica, tanto a estos mismos países como al resto del mundo. Ella es algo más que la directora de TEOR/éTica. Es algo más que una independiente y muy solicitada responsable de exposiciones y crítico de arte: ella es una ‘activista del arte’ que traspasa fronteras.

 Youssou N’Dour (Senegal, 1959) ha globalizado al ‘mbalax’ - la música pop actual en el Senegal que es cantada en wolof y que as una mezcla de estilos locales e internacionales. Su éxito mundial como cantante, compositor, líder de grupo y productor lo pone al servicio de la sociedad. Ha permanecido en Dakar, y

desde allí inicia cursos de música y computadoras; entrena a jóvenes talentos y asesora a personas. A través de su música efectúa crítica social, al tiempo que promueve la tolerancia y el diálogo intercultural.

 Walter Tournier (Uruguay, 1944) realiza sus filmes de animación con mucha creatividad y de forma casi artesanal: con los materiales y en las técnicas disponibles en su país. Dirigido a personas de todas las edades, Tournier transmite mensajes universales sobre ‘el latinoamericano’, narraciones populares caribeñas, o problemas de ecología. Tournier sobrevivió los problemas políticos y las limitaciones, el exilio en Argentina y el Perú, y también la precaria infraestructura cinematográfica; y es de esta manera que hace que el cine en Uruguay cobre vigencia. En estos momentos está colaborando en la elaboración de la legislación cinematográfica uruguaya.

 Wu Liangyong (1922, RP China) consigue hacer despertar el interés por la arquitectura regional y local, entre otras cosas, con su activa participación para sacar una enciclopedia de 10 volúmenes sobre las arquitecturas regionales de todo el mundo. Liangyong protege las tradiciones que son de capital importancia, allí donde los antiguos esquemas urbanísticos y arquitectónicos (como el hutong, de Pekín) están destinados a desaparecer ante el explosivo crecimiento poblacional y ante los intereses económicos.

 Los laureados del Premio Príncipe Claus son pioneros y guías culturales. Que los premios les beneficien; a ellos y al resto del mundo.

 La Comisión y los procedimientos de los Premios

 En 2002 se renovaron los miembros que componían la comisión de Premios Príncipe Claus; cinco nuevos miembros relevaron a cuatro pioneros de las comisiones de 1998-1999 y de 2000-2001. Los miembros de la comisión son a la vez miembros del Consejo Internacional de Asesores de la Fundación y son requeridos por un plazo de dos años, con una prolongación de un máximo de otros dos años. La Comisión se reunió en La Haya del 3 al 4 de junio y del 27 al 28 de julio. Presentó la selección de laureados como sugerencia ante la Directiva de la Fundación para confirmar dicha lista en la reunión del 23 de agosto.

 Asimismo para los Premios de 2002 la Fundación contactó con expertos de todo el mundo -antiguas y nuevas relaciones de las áreas profesionales relevantes para el amplio terreno de ‘la cultura y el desarrollo’. Se les pidió proponer candidatos y/o comentar y dar apoyo a propuestas. La Comisión evaluó 33 nominaciones y seleccionó 10. Para ello aplicó los criterios esenciales de la calidad y del impacto externo, y tuvo en cuenta una serie de puntos adicionales, como los ya premiados en anteriores ediciones.

 La Comisión de Premios Príncipe Claus 2002

Adriaan van der Staay, Aracy Amaral, Sadik Al-Azm, Goenawan Mohamad, Pedro Pimenta, Claudia Roden y Bruno Stagno

Translated from Dutch by Maria Arbat.