untitled1999 *
tinta, papel, cartón, polvo, metal
9 x 26 x 15.5 cm

Rolando Castellón
De la Primera Bienal Centroamericana al fin del milenio 1971 - 2000

Rolando Castellón comenzó su carrera profesional en el arte con su participación en la Primera Bienal Centroamericana de Pintura, en la cual recibió el Premio Nacional de Nicaragua. “En la década del 70 Castellón adelanta de una manera casi enteramente solitaria y desconocida”[1]. Tal era así que al regresar a Nicaragua después de recibir el premio le llamaban “el desconocido”. Siendo la razón que Castellón había salido de Nicaragua en 1956 hacia los Estados Unidos a radicar en San Francisco, California donde vivía y trabajaba cuando fue invitado a participar en la Bienal. Nadie lo conocía a pesar de que algunas de sus obras habían sido publicadas en Nicaragua por el poeta Pablo Antonio Cuadra en la revista cultural La Prensa Literaria y en la revista literaria Cuadernos Universitarios por el también poeta Ernesto Gutiérrez. Inmediatamente después de la bienal fue invitado a exponer en la Galería - Museo, institución privada promovida por el pintor/ poeta Omar de León quien también había participado en dicha Bienal. 

rolando castellónEs así que Rolando Castellón estableció su presencia en el arte nacional de Nicaragua.

Aunque siguió viviendo en los Estados Unidos ha mantenido esa presencia a través de exposiciones y artículos a cerca de su obra hasta el presente. La controversia generada por la decisión del jurado de la Primera Bienal Centroamericana de dejar vacante todos los premios nacionales con la excepción de Nicaragua, también contribuyó a que se le recuerde imperecederamente aunque se le siga conociendo como el desconocido por su ausencia física del ambiente nacional. Esta anécdota parece ejemplificar el camino fortuitamente tortuoso que ha caracterizado su carrera, pues debido a su otra carrera profesional de curador y administrador de arte ha tenido que mantener una distancia, por razones de ética y conflicto de interés, con galerías del sistema artístico. La mayoría de sus exposiciones han sido en centros culturales, sus propias galerías o algún que otro espacio alternativo, muchos de los cuales han cerrado o simplemente desaparecido, incluyendo los lugares donde expuso en Nicaragua: Galería - Museo, Praxis y Tague; en Japón Gallery White Art; en Estados Unidos: Marquoit, Baum y Space. Ni hablar de los críticos ya desaparecidos que habían apoyado su obra: Martha Traba, Tomas Albright, Albert Frankestein, Ernesto Gutiérrez  (Me sentía Huérfano pues todos desaparecieron alrededor del mismo tiempo dice el artista). 

rolando castellónCastellón ha declarado, sonriendo con cierto humor irónico que desde el comienzo de su carrera sucedieron eventos o anécdotas que de alguna manera u otra, hasta el presente, le han impedido dar a conocer mejor su obra. Algo siempre se impuso en el camino. Cuenta que en uno de sus primeros viajes a Nicaragua, antes de la Bienal, le habían hecho una entrevista la cual se difundiría por radio. Al sintonizar el programa la estación no apareció en el dial. Resulta que la torre de la estación se había caído. Fin de la entrevista. En 1973 Martha Traba incluyó a Castellón en su famoso libro de Tres Décadas Vulnerables del Arte Latinoamericano y apareció como “Leonardo Castellón”. Irónicamente “Leonardo” Incluye todas las letras que forman “Rolando”. Le negó la historia.. En 1996 fue invitado a participar en la Segunda Bienal de Barro América en Venezuela. Al llegar a Caracas, que es el centro artístico del país, con el resto de cuarenta y tantos artistas a instalar la obra en el Museo Sofía Imber, Castellón se entera por parte del ya conocido curador general Roberto Guevara, que es el único de todos los artistas, por error de “alguien”, que estaba en la sede equivocada. Sucedió que esta segunda bienal se llevaría a cabo en dos sedes. La otra siendo Maracaibo al norte del país, en el fin del mundo, con el calor más agobiante de Venezuela. Esta sede no inauguraría sino hasta dos semanas después de Caracas, así es que Castellón después de instalar su pieza, en solitario, pues los otros artistas estaban programados a llegar una semana después, no pudo asistir a las inauguraciones pues la invitación incluía solo una semana de estadía. Castellón jamás vio el segmento de la exposición en Maracaibo pues irónicamente ese año no hubo dinero para editar el respectivo catalogo que esta Mega - Exposiciones suelen publicar. Para cerrar con broche de oro, las principales obras de la instalación nunca fueron regresadas. Castellón aun esta en espera de una explicación. Obviamente simplemente se perdieron. En 1997 expone una pequeña muestra, “Capilla de Barro” en Casa de América, Madrid, nadie entendió porque tenía que haber una capilla de barro en Madrid y , nuevamente, la exposición completa fue supuestamente enviada de regreso, pero nunca llegó a su destino. Castellón aun esta esperando una explicación oficial. Simplemente se perdió. Ese mismo año, Castellón fue invitado a participar en la Bienal de Venecia. Después de mandar el material requerido por el Instituto Italo Latino Americano (IILA), que era el organizador de la participación latinoamericana, Castellón espero por la confirmación oficial de su participación, y nunca llegó. Aparentemente la persona encargada nunca la envió o se perdió en el correo. Castellón apareció en toda la publicidad previa a la Bienal pero su obra brilló por su ausencia. Fin de la participación en la más antigua de las Bienales internacionales. En 1998 el curador general de la Bienal de Sao Paulo,  Paulo Herkenhoff invitó a Castellón a participar como representa de Nicaragua. Desafortunadamente el señor Herkenhoff designó a la entonces Directora del Museo de Arte y Diseño Contemporáneo en San José, Costa Rica, Virginia Pérez Ratton como curadora invitada para organizar la participación de trece naciones centroamericanas y del Caribe. La señora Pérez Ratton, colega de Castellón, que era curador jefe del mismo museo, procedió a invitarlo a representar a Nicaragua. Por razones éticas y conflictos de interés Castellón declinó la invitación. El señor Herkenhoff insistió en incluir a Castellón en un segmento que él mismo estaba curando con la participación de 5 prominentes artistas latinoamericanos al cual añadió el trabajo de Castellón. De nuevo desafortunadamente, el segmento fue finalmente cancelado por falta de tiempo y presupuesto negando así su participación en la más antigua bienal latinoamericana. ¿Irónico, triste, risible, caprichoso? NO, dice Castellón simplemente no convenía.  

rolando castellónPara terminar en una nota positiva, hubo una exposición retrospectiva la cual Castellón considera como la más importante de su carrera. Esta exposición titulada “La Herencia del Barro” 1981 - 1996/ Objetos PRE/ POS - COLOMBINOS fue presentada en el Museo del Jade Fidel Tristán, Instituto Nacional de Seguros, San José, Costa Rica en 1996, la exposición se realizó fortuitamente gracias a los buenos oficios e ignota complicidad del artista costarricense José Sancho, quien le pidió al “curador” Rolando Castellón que fuera curador invitado de una muestra suya programada para dicho museo. Castellón sabiendo que esta “curadurías” no incluyen remuneración económica, sugirió que en lugar de recibir “pago” por su servicio profesional, el museo le concediera posteriormente la sala para su propia exposición. La propuesta fue aceptada y la exposición de Castellón fue programada oficialmente para mayo de 1996. Irónicamente por desavenencias de orden personal la exposición de José Sancho no se realizó quedando así como único beneficiario el supuesto curador invitado. 

El Museo de Jade posee una de las colecciones más bellas de la cultura indígena de la región y Castellón siempre alentó la idea de exponer su obra cariñosamente referida como “Pos - Colombina” (para desmitificar el concepto pre - colombino) junto a las obras maestras de la antigüedad. Este museo era el único lugar en el mundo en que Castellón podría exponer su obra a la par de los grandes maestros, pues el museo cuenta con un espacio adjunto en el cual se presenta arte contemporáneo. La idea era exponer sus obras contiguo a lo auténtico y ver la reacción del público pero más importante aún solo el hecho de estar ahí con sus queridos antepasados. Durante la organización de esta muestra Castellón propuso que para darle más autenticidad a su instalación se necesitaba un guarda como en el resto del museo. La administración adujo que por razones presupuestarias no era posible hacerlo. Castellón entonces decidió impersonar a un guarda vistiéndose como tal y estuvo presente en la sala por la duración de la exposición. La experiencia fue extraordinaria pues el artista tuvo la oportunidad de dialogar anónimamente con el publico a cerca de su propia obra. !Pura vida! 

Su más reciente muestra en la galería Enrique Echandi, obtenida de nuevo fortuitamente, gracias al empeño y conexiones de Marisel Jiménez y Carmen del Valle, representa para Rolando Castellón un vistazo definitivo, con obra escogida de 1971 al 2000. Con esta exposición retrospectiva seleccionada por el artista de su colección privada, completa su ciclo creativo bajo el apelativo Rolando Castellón, ciclo que comenzó desde que tiene conciencia vivencial hasta el presente. En un reciente sueño el artista revela que en la tradición  Chorotega existió una profecía que si se llega a un fin de siglo, hay que cambiar de nombre para el nuevo milenio. Basado en este concepto Castellón pasara a ser conocido como Cruz Alegría Coyatzin en homenaje a su progenitora Berta Alegría y a su bisabuelo José de la Cruz Alegría y a la sabía histórica procedente de su ancestro indígena simbolizado por el Moyocoyatzin, Señor de las Artes. 

Adelante pues ...



[1] Martha Traba: “Mirando en Nicaragua. El pez y la serpiente 1981.

*"Me interesan las huellas del pasado." ("I am interested in the footsteps of the past.") Rolando Castellon was born in Managua, Nicaragua in 1937 and has an AA from San Francisco City College, 1962. He had solo exhibitions at IFA Gallerie, Bonn, Germany, 1999; Centro Cultural de España, San José, Costa Rica, 1999; Don Soker Gallery and Meridian, San Francisco, 1999; The Art Museum of Santa Cruz County, California, 1998; School of the Art Institute of Chicago, 1997; Casa de América, Madrid, Spain, 1997; Museo de Jade Fidel Tristán, San José, Costa Rica, 1996; Theresa Mullen Gallery, San Francisco, 1995; and SPACE, Los Angeles, 1994. His work was in Barro América, Centro de Arte, Maracaibo, Venezuela, 1995, and 40 Years of Assemblage in California, Wight Gallery, University of California, Los Angeles, 1989.
Cruz Alegría