Denominada Ciudad de Dos Pisos, enclavada en la cordillera de Amerrisque, a una altitud de 379 metros sobre el nivel del mar, la ciudad de Boaco se ubica como motor del desarrollo de la región central de Nicaragua.
La región, poblada con gentes de carácter hospitalario y muy solidaria, goza por lo general de un clima templado y de un paisaje natural de belleza sin par.
Políticamente el Departamento de Boaco está comprendido por seis municipios: Boaco que es la cabecera departamental, San José de los Remates, Santa Lucía, Teustepe, San Lorenzo y Camoapa.
El desarrollo regional se sustenta en la explotación primaria de productos agropecuarios. Destaca en particular la crianza de vacunos con doble propósito : carne y leche. En torno a esta explotación se han desarrollado actividades complementarias, como el comercio de productos alimenticios, calzados, prendas de vestir, indumentaria de vivienda e insumos agropecuarios.
De otro lado, subsisten todavía daños causados por conflictos armados internos escenificados en la década anterior. Se encara esto, con estrategias de desarrollo que privilegian el fortalecimiento del individuo y la institucionalidad comunal (cooperativas).
Importa apoyar en el Departamento de Boaco a aproximadamente 6,044 campesinos víctimas de la guerra interna. El fortalecimiento del tejido social es fundamental medio para alcanzar el cambio. Buscamos que aprovechar lo mejor posible las capacidades individuales como colectivas de la población para fortalecer la interlocución, la gestión y la sostenibilidad en base al empleo.
Concebimos, que el empleo es uno de los principales mecanismos para integrarse en la sociedad. Cuando las oportunidades de acceder a empleos adecuadamente remunerados no son iguales para el conjunto de la población no sólo se restringe la posibilidad de desarrollo económico sino también la de una integración social armónica. El índice de desempleo en el departamento es del 55%.
La Fundación José Nieborowski
comparte el criterio de que el trabajo no sólo significa una
fuente de ingreso para asegurar la existencia, sino que como fuente de
autoestima es una condición esencial para la auto-realización
del individuo y para su participación en la sociedad.
El trabajo crea bienestar social y calidad de vida.
Sin embargo, el trabajo remunerado y aquel no remunerado siguen
repartidos de manera injusta entre el medio urbano y rural. A su vez, subsiste
en ellos una clamorosa discriminación de consecuencias profundamente
negativas para la mujer : Sujeción a prácticas de trabajo
domésticos no reconocida, remuneraciones inferiores cuando trabaja,
escasas posibilidades de ascenso, empleo a tiempo parcial, es decir el
subempleo.
Los rasgos más saltantes de la situación social en Nicaragua son los altos índices de pobreza y extrema pobreza. Los efectos colaterales sobre los niveles de nutrición, salud y educación que ello implica se ve reflejada para el Departamento de Boaco en :
FJN Copyright 1998