Johannes Füssel, 1997
LEISA 13(2): 25 (Inglés)
www.eco~tierra.com, 2001
Nindirí - Masaya, Nicaragua
| La Trampa de Abono | Valor Excelente como Forraje | Beneficios en el Control de Moscas | Referencias |
Todo el mundo sabe como una mosca casera
(Musca domestica L) puede fastidiar y muchos han sufrido
enfermedades transmitida por este molesto
insecto. Se gasta mucho dinero para controlarlo,
utilizando insecticidas, papel encerado,
trampas eléctricas y muchos otros métodos,
pero sin efecto sostenible. Particularmente
en fincas ganaderas, poblaciones de moscas
pueden crecer más allá de los límites de
tolerancia, creando peligros sanitarios tanto
para animales como a personas. En varios
países, esta es una razón para prohibir la
ganadería cerca de centros urbanos.
El CEDEPAS (Centro Ecuménico de Progreso
y Acción Social, Huancayo, Perú), estaba
confrontada con esta situación, pues implementa
programas de desarrollo de ganadería en el
densamente poblado valle Mantaro, incluyendo
las afueras de Huancayo, el centro urbano
y capital comercial de las sierras centrales
de Perú. Para hacer frente al problema, se
realizaron experimentos prácticos con trampas
contra la mosca y otros métodos compatibles
con el ambiente. Sin embargo, ninguno de
estos logró trabajar satisfactoriamente,
hasta que nació la idea de controlar la mosca
en su etapa de desarrollo temprano y utilizar
la crisálida como forraje.
Normalmente las moscas ponen sus huevos en
la tierra o el estiércol, particularmente
la mosca casera es atraída por el estiércol
de cerdos. Consecuentemente, todo lo que
uno tiene que hacer es proporcionar el medio
ideal para las moscas, en donde pondrán sus
huevos y después esperar hasta que emerjan
los gusanos. Por cierto, durante este proceso
el estiércol de mal olor es convertido a
uno que huele mucho mejor, aunque no tan
agradable como el compost.
En Huancayo construimos cajas de madera de
1.5 m x 75 cm x 20 cm, utilizando tablas
baratas de Eucalipto, pero naturalmente uno
puede variar el tamaño y el material, según
sus necesidades y accesibilidad. Llene la
caja hasta los 15 cm con estiércol fresco
de chancho. Evite que tenga mucho paja, si
planea la cosecha de crisálidas. En el caso
de que el estiércol de cerdo sea poco, se
pueden utilizar otros tipos de abono y cubrirlo
con abono de chancho, el cual es el más efectivo
para atraer a las moscas. Si no hay estiércol
de cerdo, la siguiente mejor opción es estiércol
del conejillo de indias (cobayo), seguido
por estiércol de caballo. También se puede
experimentar con plantas y estiércol de vaca,
fermentándolo para mejorar el olor agradable
(agradable para las moscas, por supuesto),
aunque no tenemos experiencia en este campo.
Después, ponga la caja en un lugar dónde
las moscas tengan acceso fácil, protegida
de rayos solares directo, lluvia y viento,
pero evite cualquier posibilidad de entrada
de niños (higiene). El apestoso estiércol
atrae inmediatamente moscas y les estimula
a depositar sus huevos. Los primeros gusanos
emergen después de dos días. Después de una
semana, se cubre la caja con un plástico
fuerte o algo similar, para acelerar el crecimiento
de los gusanos. Después de dos semanas, los
gusanos empezarán a crisalidarse.
Alimentado sus gallinas con estas crisálidas,
le mostrará la calidad incomparable de las
crisálidas como fuente de forraje. Si tiene
solamente pocas gallinas ¡ tenga cuidado
de que no se pongan demasiadas gordas !
Alternativamente, puede cosechar las crisálidas,
aunque así se requiera mucho más trabajo.
Ponga el abono con las crisálidas en abundante
agua y las crisálidas vivientes va a flotar
hacia la superficie. Cosecharlas y secarlas
en plena sol u en un secador solar. Eso va
durar unos dos días. El proceso de secado
tiene que ocurrir rápido, para prevenir la
salida de las moscas. Consecuentemente se
puede procesar las crisálidas a harina, con
un olor y una textura similar a harina de
pescado, y la composición por kilogramo siguiente:
Humedad: 40 g, proteínas totales 638 g, fibra
0.0 g, ceniza 64.5 g, grasa cruda 86.0 g
y ELN (extracto libre de nitrógeno) 171.1
g. Con un contenido de proteína increíblemente
alto de 64 %, se obtiene una componente de
alto valor para mezclar concentrados.
El rendimiento de una trampa es de unos 150
g de crisálidas secadas, equivalente al control
de aproximadamente 95,000 moscas potenciales,
los cuales se han convertido en forraje.
En Huancayo planificamos a producir 3.6 t/a
(3,600 kg/año) de harina de crisálidas seca
y de comercializarlo como componente en 25.5
t/a de concentrado, destruyendo 1,235 millones
moscas potenciales por año.
Si no se puede alimentar gallinas o otras aves de corral directamente con los gusanos o crisálidas, la mano de obra y otros insumos requerido en la producción puede ser balanceado por el valor económico de la harina de mosca. Todavía así hay varios factores de considerar, cuando se utiliza el método presentado para controlar moscas.
Agradecimiento
para la editora Guisela Chavarría
Referencias:
Flint WD y Metcalf CL (1974) Insectos Destructivos
y Insectos Útiles. Compañía Editora Continental
S.A., México
Graham-Smith G (1914) Flies and Diseases.
Cambridge University Press